Este apartado se refiere en forma general a la función creadora como producción artística y a la relación del creador (artista) con su obra, aunque este concepto de creatividad no se limita únicamente al arte como disciplina del conocimiento humano.
Para ello se observó previamente la película Pollock: La vida de un creador (2000), del género drama y realizada por el director Ed Harris, posteriormente se hizo una revisión en referencias literarias, visuales y las vivencias de aprendizaje en el doctorado, relacionándolas con los conceptos asimilados de procesos creativos, identidad, cooperación interpretativa y las implicaciones de la resonancia mórfica.
El proceso creativo como acción.
La película muestra cómo el artista Jackson Pollock no se restringe a la acción mecánica de pintar, sino que realiza la pintura adoptando un método físico e inmersivo. La técnica de drip painting, en español pintura por goteo, convierte el acto performativo de pintar donde el artista principalmente trabaja la gestualidad y composición en su obra.
El autor Hans-Georg Gadamer (1998) señala que el proceso de creación artística no es solo la ejecución de una idea previa, sino una experiencia donde el significado surge en la práctica misma (p.110). Esto se observa en la película cuando el personaje principal desarrolla su estilo a partir de la expresividad, la experimentación y el azar controlado.
La crisis del artista y su identidad.
También se enfatiza el conflicto interno del artista Jackson Pollock, donde se sugiere que el proceso creativo se vincula con la fragilidad emocional. Por su parte el autor Maurice Merleau-Ponty (1964) plantea que la obra de arte es el lugar donde el creador se descubre así mismo tanto como a los demás (p. 18). Esto se puede observar en la manera en que Pollock encuentra en la pintura un medio de autoafirmación y lucha contra sus conflictos personales.
Aquí es donde entra en acción el concepto de resonancia mórfica, propuesta por Rubert Sheldrake (1981), que sugiere que los patrones de comportamiento y creatividad no surgen en forma aislada, sino que se transmiten por medio de campos de información que influyen en generaciones futuras. Sheldrake (1981) afirma que las formas, comportamientos y pensamientos se transmiten a través de campos mórficos, creando una continuidad entre el pasado y el presente (p.95), en este sentido Pollock es un canal de procesos artísticos amplios con respecto a su vida, obra y proceso creativo, además de la búsqueda de nuevas formas expresivas a partir de su introspección, produciendo sus obras artísticas innovadoras en su tiempo.
La cooperación interpretativa en Pollock.
Este concepto lo postula Umberto Eco (1981) explica que una obra abierta es aquella que, lejos de imponer un significado unívoco, invita al espectador a completar su sentido (p.47). En la película se observa como críticos, compradores y artistas interpretan sus obras de distintas maneras y precisamente es el diálogo con la mirada y el acto de comunicación entre el arte y quien lo observa: el público, surgiendo nuevos significados y aprendizajes.
La reacción del público y la crítica.
La película muestra que algunos ven en Pollock como un genio revolucionario, otros creen que su trabajo es un fraude. Esta diversidad de opiniones refuerza la idea de que el significado de una obra no reside solo en el artista, sino en su recepción. Por su parte Barthes (1967) señala que la muerte del autor significa el nacimiento del lector como co-creador del texto (p. 148), en la película Pollock se traduce en la idea que su arte cobra sentido en la mirada del espectador que interrelaciona con la obra, dando nuevos significados.
La estructura de la película como obra abierta.
La película explora e ilustra conceptos fundamentales sobre el arte, siendo la función creadora el énfasis como un proceso físico, emocional y social, por otra parte la cooperación interpretativa demuestra que el arte de Pollock sólo cobra sentido en el encuentro con el público.
Por consiguiente el concepto de resonancia mórfica sugiere que la creatividad de Pollock no solo es personal. sino que está influenciada por patrones de memoria colectiva que atraviesan generaciones de artistas. Como lo plantea Sheldrake (1981) el aprendizaje y la creatividad no son procesos individuales aislados sino fenómenos conectados por los campos mórficos que propician la transmisión de la información (p.132).
En este sentido, Pollock no solo inventa, también accede a un campo artístico que lo precede y que a su vez, modificará para futuras generaciones. La película cuando representa este proceso convierte la historia de este artista como un reflejo del modo en que el arte evoluciona como un fenómeno colectivo y resonante.
Referencias
● Barthes, R. (1967). La muerte del autor. Paris: Éditions du Seuil.
● Bourdieu, P. (1992). Las reglas del arte. Barcelona: Anagrama.
● Eco, U. (1981). Obra abierta. Barcelona: Ariel.
● Gadamer, H.-G. (1998). Verdad y método. Salamanca: Sígueme.
● Howard, P. (Productor), & Ed Harris (Director). (2000). Pollock [Pelicula]. Sony Pictures Classics.
● Merleau-Ponty, M. (1964). El ojo y el espíritu. Buenos Aires: Paidós.
● Sheldrake, R. (1981). A New Science of Life: The Hypothesis of Morphic Resonance. London: Blond & Briggs.
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